01 julio 2010

una vez enamorada


Mientras florecen
alfileres del buche
de los cuervos,
de la aguja
brota una lágrima
para tejer los cristales

2 comentarios:

pepe dijo...

Siempre que veamos esa lágrima todo va bien.

Muy buenas sensaciones me deja este poema nocturno.

Un beso

Cari dijo...

Gracias Pepe por tu comentario, me alegro leerlo.
Otro beso para vos!